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editorial

Puntos de quiebre para analizar el futuro

Desde 1996, año en que fue fundado elPeriódico, nuestro esfuerzo se ha enfocado en develar información con veracidad y objetividad, hemos sido fiscalizadores de siete gobiernos e informado sobre centenares de casos de corrupción, abusos y excesos de poder político y de funcionarios en el ámbito nacional.

Aspiramos y pretendemos acompañar, con admiración y respeto, a una ciudadanía activa y militante que encuentre caminos para extender y potencializar su capital cívico, de suerte que esté en posición de incidir de manera determinante y decisiva en la agenda política del país, fundamentalmente, en el combate sin cuartel contra la corrupción, la impunidad y los abusos de poder, y, a favor de la transparencia de una genuina democracia, de la profundización del mercado y la competencia, el respeto a los derechos humanos y el Estado de Derecho. En un mundo donde existen medios digitales, redes sociales y teléfonos inteligentes, la mayoría de la información se convierte en un material efímero y superficial. Sin embargo, nuestra misión sigue siendo propiciar una diversa gama de pensamientos, ir más allá de la información diaria para brindar calidad de información analítica relevante y de importancia, congruente con los hechos que ocurren en el entorno nacional e internacional, y sobre todo de forma imparcial y responsable para abrir caminos con el fin de clarificar y enriquecer el intelecto. La responsabilidad del comunicador implica conocer el significado de la trascendencia de las noticias, que deben ser sustentadas por opiniones de expertos en el tema a publicar.

Como parte de nuestros procesos evolutivos, hoy presentamos a los lectores el especial Puntos de quiebre, resultado de una alianza profesional entre elPeriódico y el renombrado y calificado diario estadounidense The New York Times, que trata de una serie de artículos que nos invitan a reflexionar sobre temas de actualidad que afectan al país y al mundo.

Prestigiosas plumas internacionales como la del investigador Andrew McAfee, quien relata cómo la edad de las máquinas causó estragos al planeta y cómo puede ayudarnos la revolución digital a cambiar el mundo. La computadora y otros dispositivos afines podrían revertir los daños causados por la industrialización, escribe McAfee. La novelista argentina Pola Oloixarac relata cómo Cristina Fernández de Kirchner se empoderó a sí misma y convirtió en un mártir a su esposo Néstor Kirchner. La forma peculiar en que cinco artistas eligieron una de sus propias obras para describir de qué manera simbolizan o reflejan el año 2019, es un interesante ejercicio. Darren Aronofsky, cineasta nominado al Oscar por Black Swan, escribe sobre Greta Thunberg, la joven activista que cruzó el Atlántico navegando en un yate cero emisiones para llegar a Nueva York. En una breve retrospectiva, se dan a conocer 22 cosas que sucedieron por primera vez en 2019, como la presentación de la primera imagen de un agujero negro o la prohibición del software de reconocimiento facial, debido al temor de que se abuse de la tecnología. La piloto británica Flick Haigh primera mujer que ha ganado la máxima categoría del Campeonato British GT, se refiere a las dificultades a las que se enfrentan muchas deportistas. La novelista Sayaka Murata reflexiona sobre la siguiente pregunta: ¿qué haríamos si el sexo realmente desapareciera de este mundo? Roger Cohen, columnista de The New York Times analiza los diferentes casos en que manifestantes se expresan en las calles de diferentes sociedades, donde ha empeorado la corrupción y la desigualdad, entre otros.

En el ámbito nacional, Evelyn Boche, periodista especializada en temas de seguridad relata la forma en que carteles colombianos ensayan el cultivo y la producción de cocaína en el país, para acortar distancias hacia Estados Unidos, el país objetivo de entrega. La periodista Lorena Álvarez, especializada en el área económica, responde a la gran pregunta: 2030, ¿bono demográfico o crisis humanitaria? Guatemala tendría una ventaja con el bono demográfico que oscila entre el rango de 15 a 29 años de edad: 4.4 millones de habitantes. Sin embargo, en el país aún se tienen demasiados desafíos como la desnutrición crónica, en una nación que tampoco se preocupa por educar a sus niños.

Jose Rubén Zamora propone soluciones para acabar con el problema que afecta a los guatemaltecos, relacionado al tránsito agobiante de vehículos, lo cual hace que muchos guatemaltecos pierdan en promedio tres horas diarias en los embotellamientos viales.


2030

Jose Rubén Zamora


La lucha por la supremacía entre China y Estados Unidos se define sin llegar a la guerra. Europa después de una década de estancamiento privilegia su alianza estratégica con China. En América Latina, Chile, Uruguay, Costa Rica y Panamá alcanzan el desarrollo económico y el progreso social. Centro América y particularmente Guatemala no encuentran un motor de crecimiento, una materia prima que sustituya en términos de divisas y empleo a los sectores marginales y muy deprimidos del café, azúcar y hule. En el caso de Guatemala, su activo estratégico, el agua se degrada por su contaminación extendida. África sigue a la deriva. América Latina profundiza sus lazos económicos con China.

Los gobiernos populistas de extrema derecha y extrema izquierda desaparecen. Los narcoestados como Venezuela, Honduras y Guatemala y los carteles y los capos y sus estructuras criminales responsables de corrupción, violencia y muertes también desaparecen, pues los consumidores norteamericanos sustituyen la cocaína y heroína por drogas personalizadas hechas en casa derivadas de metanfetaminas chinas; mientras los “veganos” consumen mariguana producida en su propio país. Las clepto dictaduras que se nacen y mueren en cada elección en países como Guatemala persisten. La fusión va a representar el combustible de mayor consumo global y las empresas de biotecnologías y genéticas serán las preponderantes. Los avances continuados de la robótica y la inteligencia productiva siguen reduciendo la necesidad del trabajo humano. Las etapas prolongadas de crecimiento constante y el aumento indefinido del consumo quedará atrás. Los déficits y brechas sociales se mantienen. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible que las Naciones Unidas lanzaron hace quince años no se alcanzaron.

La fisión nuclear, robótica productiva, inteligencias artificial, reemplazos corporales, realidades virtuales son cada vez más la norma en los países desarrollados. El pavor a la inteligencia artificial seguirá presente y se transformará en una causa o movimiento lleno de militancia a escala global. Se anuncia la puesta en circulación comercial de los aviones supersónicos. Cada vez es menos importante trasladarse físicamente. El desplazamiento físico es para los pobres que no pueden moverse en la realidad virtual que cada vez ocupa más espacio en durante la vida. ¿Para qué viajar a un lugar que se puede visitar con un holograma? ¿Para qué ir a ver seres con quienes se puede conversar o contactar sin moverse de casa? El salto de terapias nanointernas —microsubmarinitos salvadores navegan por las venas de las personas— y los famosos reemplazos están teniendo efectos curiosos. El salto de la esperanza de vida, que se había detenido en los 2010, retomó en los 2020. Miles de millones empiezan a tener conciencia de que la vida y la salud se juegan dependiendo de si se es rico o pobre: dos o tres décadas más de vida son una diferencia atroz. Si a principios de este siglo la televisión y los teléfonos pseudointeligentes mostraron a los países más pobres cómo vivían los más ricos y ese conocimiento desencadenó grandes migraciones, ahora, entender que la diferencia no es solo el cómo sino el cuánto puede producir consecuencias impensables.

Por otro lado, en las sociedades ricas, los saltos técnicos podrían producir, en estos años, un efecto inesperado: la conciencia —o sensación— de que ya no es necesario cuidar el cuerpo porque todo en él se ha vuelto reparable, reemplazable. En 2024 nombraron al primer papa africano que tuvo tan poco éxito como el de su antecesor el primer papa latinoamericano: los prelados periféricos no pudieron salvar a la Iglesia de Roma. Mientras, el islam y el evangelismo han mantenido su peso, pero no crecen; se diría que, en esta próxima década, las religiones mayoritarias también entran en un periodo de confusión y que, por fin, los cambios de conducta de los últimos tiempos empiezan a manifestarse en la búsqueda de nuevas formas religiosas. Hay quienes predicen la aparición de credos cada vez más personalizados, y “tuneados” al detalle, grupos virtuales que se forman a partir de creencias y mitologías de diseño propio.

Esta nota incluye la esencia del ensayo más reciente 2030: “La década soñada”, publicado por el escritor y periodista Martín Caparrós, colaborador regular de “The New York Times”. Copyright: c. 2020 The New York Times Company Author Martín Caparrós

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