Editorial


El manifiesto de la vida de un artista


En memoria del maestro Rodolfo Abularach (1933 – 2020), pintor, escultor y maestro del grabado.


Guatemala es un país multicultural. En lo artístico la diversidad del legado se debe al aporte de varios guatemaltecos que, por medio del arte, han enaltecido la riqueza visual del país.

La lista de artistas que dejaron un legado artístico en el país es interminable. Inmortales obras como las de Antonia Matos, Juan Sisay, Magda Eunice Sánchez, Francisco Tun, Zipacná de León, Rodolfo Galeotti Torres, Enrique Anleu Díaz, Luis Díaz, Ramón Banús o de Arnoldo Ramírez Amaya por mencionar algunos, enriquecen la cultura y un legado invaluable de obras entre pinturas, dibujos, grabados, esculturas, fotografías e inclusive la arquitectura del país en todos sus rincones.

La obra en sí, se convierte en herramienta de discurso, en una manifestación. Un acontecimiento realizado por la imaginación de alguien inspirado por una vertiente cultural y un contexto temporal. Estos maestros convirtieron su arte en una forma de mantener el legado, la historia del país por medio del arte.

En Guatemala la existencia de biografía sobre historia del arte guatemalteco es mínima, esto dificulta en muchos casos encontrar con exactitud información sobre valores artísticos y la cultura en general. Este Suplemento ofrece una introducción de artistas guatemaltecos, contemporáneos a su época que enriquecieron las artes visuales en Guatemala e inspiraron a diferentes generaciones. No se tiene una intención retrospectiva al arte, sino, mostrar a influyentes que han despertado el interés de pertenecer, crear y formar la plástica nacional.

Invitamos a nuestros lectores a adentrarse en conocer a estos artistas que hoy presentamos; que conozcan su obra, su expresión, su valor e historia plasmada en el arte del país.

A que conozcan a los representantes que, por décadas, como las de los años cincuenta y sesenta, ocuparon los lugares preponderantes en el mercado y siguieron ofreciendo un arte que enfrentaba y daba una respuesta crítica a la realidad circundante. O a los que en décadas posteriores empezaron esa revolución artística que ahora es dueña de murales en paredes; adornan instituciones o cuentan una historia de momentos históricos del país.

Luis Molina, suplementos elPeriódico

La última representante del muralismo

  • La cultura maya fue un tema importante en sus murales y es considerada la pintora guatemalteca más afamada internacionalmente.

    Rina Lazo, destacó por sus obras con riqueza de elementos realistas de la naturaleza y que exaltan la sabiduría Maya. Se le conoció por su trabajo como pintora que pertenecía al movimiento del muralismo mexicano de la década de los años cincuenta, sus obras y colaboraciones se pueden apreciar en diversos recintos en México.

    Lazo fue reconocida por sus murales que colaboró junto con el mexicano Diego Rivera. Estas primeras obras están ligadas con la estética y temáticas de diversos contextos sociales de la época de la década de los cincuenta. Entre sus obras más reconocidas se pueden mencionar a “El agua, origen de la vida”, el “Cárcamo de Dolores”, ubicado en Chapultepec;“La universidad, la familia y el deporte en México”, en el Estadio Olímpico Universitario; “El pueblo en demanda de salud”, en el Hospital La Raza, todos estos en la Ciudad de México; y “La gloriosa victoria” (1954) que se encuentra en el Palacio Nacional de la Cultura, Guatemala.

    Otra de sus grandes obras es Tierra fértil, en alusión a la ancestralidad de la cultura maya y aspiraciones de las nuevas generaciones. Esta obra la donó a la Universidad de San Carlos de Guatemala y está expuesta en el Musac, en la capital de Guatemala.

    Lazo prefirió pintar frescos, y su trabajo en lienzos, poco conocido, también es de gran admiración. Desde su primera obra premiada “Por los caminos de la libertad” creada en 1944, hasta “El espejo de mi estudio” de 2001, en el que ella se representa en el espejo rodeada de niños, son reconocidos por su calidad interpretativa.

    Su última gran obra, y que quedó inconclusa, es “El Inframundo de los Mayas”, inspirada en unas cuevas localizadas en Cobán, Alta Verapaz, donde la artista visual vivió sus primeros años de vida. El mural, pintado en lino, mide de cinco por 3.5 metros e incluye escenas como el juego de pelota prehispánico.

    Tierra fértil.

  • logo

    Rina Lazo

    (1923 – 2019) logo

    Bodegón.

Entre el análisis, observación y crítica social

  • Cofundador del grupo Vértebra, el artista enfocó mucha de su obra a un sentido de conciencia política de denuncia, a la cual guardó fidelidad absoluta

    Conocido como “Gato Viejo”, sobrenombre que se ganó en alusión a su carácter, la política marcó a Quiroa desde muy joven. Vivir de cerca los acontecimientos en Guatemala y la realidad social de las culturas populares del país, marcaron el sentido de su obra. Es considerado como un referente obligado de la cultura guatemalteca contemporánea y en su momento Carlos Mérida lo catalogó como el “más guatemalteco de todos los pintores”.

    En sus obras se pudo observar la influencia de los íconos de la cultura popular entre lo civil y religioso. Sus personajes, muchas veces animales ancestrales que se veían reflejados o ligados a situaciones de tortura que invitaban a reflexionar. También acompaña su contexto visual con fiestas populares, comuniones de los pueblos o velorios.

    Curadores del arte le dan un sitio especial entre el humor, la sátira y la ironía que incluía en sus obras, y señalan que además de pintor, fue un buen escritor, cuentista y columnista principalmente. Señalan que los elementos constantes del artista en los que resaltan los indígenas encapuchados, las miradas perdidas, la picardía, la tristeza, se interpretan como la protesta, trabajo, fuerza y resignación de muchos.

    La acuarela, óleo, lápiz, acrílico, monocopias, grabado y fundición fueron sus herramientas favoritas de expresión. Estas le ayudaron a presentar rasgos personales distintivos de calidad y sentimiento humano, de las que se componen las obras de “Casa dorada”, varias piezas de su serie “La Limonada” o de la serie “Perrajes”; “Pan con café”, “La familia Donald”, “El grito”, entre otras.

    En su faceta de escritor, que empezó a concretar en la década de los años ochenta, publicando varios libros años más tarde, entre los que destacan “Gato Viejo”, “Semana Menor” y “Recetas para escribir un cuento”, sigue presente esa expresión. Pintar lo nuestro, como describen los curadores de arte su trabajo, era su mensaje siempre nacionalista y arraigado a la cultura popular guatemalteca. En un principio con gran crítica social pero enfocado en los mismos fenómenos sociales del país.

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    Marco Augusto Quiroa

    (1937 – 2004) 2

    Cofrade

Fue pintor, escultor, grabador, crítico de arte y ensayista

  • Es uno de los fundadores del grupo Vértebra, que innovó la pintura en Guatemala y se le recuerda por su distintiva pintura matérica.

    Presentó su primera exposición a finales de la década de los cincuenta con trabajos realizados en témpera; posteriormente incursiona en la exploración del dibujo y del grabado, especialmente en metal.

    Incursionó en la pintura con diferentes técnicas e incorporó a su trabajo el collage y los “materiales encontrados”, como él llamaba a todo aquello que incorporaba en sus obras. Sus pinturas matéricas, que incorporan una técnica de pintura mezclada con arena, aserrín, vidrio o yeso, adornada con cortes, perforaciones o desgarros sobre el lienzo, se transformaron en objetos tridimensionales, ensamblajes, instalaciones y en lo que él denominó “esculto-pinturas”.

    Su concepción experimental del arte mantenía una armonía de la crítica y la manifestación de los pueblos y su lucha por la justicia social.

    Cabrera fundó, junto a sus contemporáneos Marco Augusto Quiroa y Elmar Rojas el grupo artístico “Vértebra” en 1969, cuna de trascendentales exposiciones en el país y difusor del movimiento de la época, además creó el “Estudio-taller Cabrera” donde impulsó el trabajo de artistas emergentes.

    Expandió su arte internacionalmente participando en la Segunda Bienal de París en 1961; en la Primera Bienal Americana de Grabado en Chile y la Segunda Bienal de Sao Paulo en 1963, donde obtuvo una mención honorífica por su obra. Su arte también lo llevó a la Feria Mundial de Arte de Nueva York y expuso en festivales de pintura en Francia, Alemania y España.

    Por diferentes circunstancias se trasladó a Costa Rica durante la década de los ochenta, donde realizó trabajos de investigación, ejerció la docencia y formó la Asociación Costarricense para el estudio de la vertiente del Pacífico ACEIVPA, y la Asociación Nacional para el Desarrollo y la Promoción de las Culturas Populares ANACUPO.

    Roberto Cabrera, es considerado uno de los promotores de la pintura y el arte guatemalteco. Sus pinturas, investigaciones y contribuciones al ámbito artístico lo convierten en un personaje destacado. Su trabajo y aportes de gran valor artístico y cultural será conservado como uno de los más importantes legados de la cultura guatemalteca.

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    Roberto Cabrera

    (1939 - 2014) 2

    Personaje Tío.

Cinco vidas entregadas al arte guatemalteco

  • Una generación de jóvenes cuyas obras inmortalizaron la historia guatemalteca

    Carlos Mérida

    Ocupa el lugar de mayor importancia en la historia del arte guatemalteco. Sus obras no sólo pueden contemplarse en las calles de la ciudad de Guatemala y en las paredes del Museo de Arte Moderno, bautizado precisamente con su nombre, sino en otras ciudades latinoamericanas, principalmente en la ciudad de México.

    Efraín Recinos

    Ingeniero, urbanista, pintor, escultor, muralista. Autor del diseño y construcción del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias. Participó en la obra mural del Centro Cívico y el relieve exterior en concreto de la Biblioteca Nacional, entre muchas otras obras.

    Roberto González Goyri

    Escultor, pintor, muralista. En 1948 parte a Nueva York para realizar estudios de escultura. Su principal obra mural se encuentra en el Centro Cívico. Su escultura “Cabeza de Lobo” fue adquirida por el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

    Dagoberto Vásquez Castañeda

    Escultor, pintor y grabador. Participó en la obra mural del Centro Cívico en el muro oriental del Palacio Municipal y fachada posterior del Banguat.

    Guillermo Grajeda Mena

    Pintor, escultor, dibujante, caricaturista, grabador, muralista, historiador y catedrático. El mural en concreto La Conquista en el lado occidental de la Municipalidad capitalina es una de sus obras más conocidas.

    Referencias: El Arte Plástico Guatemalteco 1980-2000; Revista Foto Liarte; Departamento de educación UFM; enciclopedia Cubana, Ecured; Tesis: El desarrollo de la plástica guatemalteca.

  • El talento inmortal del Centro Cívico

    El Centro Cívico de la ciudad está conformado por importantes edificios, construidos entre los años 50 y 60, que guardan obras históricas del arte guatemalteco.

    Hay un suspiro que incondicionalmente se realiza cuando uno camina y admira las obras que se encuentran en el Centro Cívico de la Capital. Estas estructuras, que sobreviven al tiempo y clima de los años, susurran el nombre de sus creadores. Ver las obras de Efraín Recinos, Roberto González Goyri, Guillermo Grajeda Mena, Carlos Mérida y Dagoberto Vásquez, simplemente eclipsan cualquier rincón donde se hable de arte.

    Estos cinco grandes del arte del país son los creadores que, sin querer, ahora adornan gran parte de la Ciudad capital de Guatemala, como el Centro Cívico y el Centro histórico.

    Estos jinetes de la plástica, escultura y arquitectura del país marcan, a partir de 1955, el inicio de la parte álgida del modernismo con sus enormes e indiscutibles propuestas del Centro Cívico, trabajo que comprende alrededor de tres décadas y que culmina con la inauguración del Teatro Nacional, hoy Centro Cultural Miguel Ángel Asturias.

    Desde su concepción, el Centro Cívico, tuvo una visión más allá de edificios arquitectónicos. Raúl Minondo, Pelayo Llerana, Jorge Montes, Carlos Haeussler y Roberto Aycinena, encargados de la obra plasmaron el interés porque fueran acompañados por grandes obras de arte, por eso invitaron a estos grandes maestros del arte a ser partícipe del proyecto.

La acuarela, el óleo y el lienzo, sus favoritos

  • Integrante del grupo Vértebra en la década de 1950; fundador del Ministerio de Cultura y Deportes y su primer ministro.

    Perteneció a la generación de los años 60 y su obra se caracteriza por la presencia abstracta de símbolos guatemaltecos combinados en situaciones cotidianas que expresan la esencia de la cultura, transcribiendo a otras realidades expresivas por medio de la pintura.

    El artista, que también sobresalió en la escultura, siempre fue partidario de la pintura en la que reflejó ese paisaje social con el que pretendía rescatar las tradiciones mestizas y la transcripción del folclor de la cultura de Guatemala internacionalmente.

    A lo largo de su carrera, plasmó en cada uno de sus lienzos temas que llamaban su atención o que eran de su interés. La política, los temas sociales estaban presentes en su trabajo, producto de su actividad como parte del grupo Vértebra, que junto con Marco Augusto Quiroa y Roberto Cabrera formaran en la década de los años setenta. Aunque este movimiento no estuvo activo durante muchos años, abrió la puerta a otros artistas a interesarte por la plástica emergente del país.

    Rojas catalogaba su arte dentro del movimiento Realismo Mágico, el cual se caracterizó por fusionar los elementos fantásticos con el mundo abstracto y cuyo sentir lo transformaba en su quehacer artístico con otros elementos místicos de Guatemala. Sus personajes, explicó en una entrevista, carecían de brazos u ojos, no por la fantasía en su pertenencia al lienzo sino para transmitir su compromiso social y su función testimonial.

    En el capítulo La plástica guatemalteca de las décadas, del libro “El arte plástico Guatemalteco”, describe al artista como un testigo cercano de la represión y la crueldad de los sistemas de gobierno imperantes en los años 1968-1982, es impulsado a la formulación de un discurso lírico-documental, en el que puede leerse la problemática del país a través de un lenguaje elaborado con personajes surreales y mágicos.

    Recibió importantes distinciones, como el Primer Premio Centroamericano de Pintura, por su obra “Cuento de pájaros”, una de las piezas más destacadas de su carrera, 1959; además de reconocimientos internacionales como el Gran Premio Iberoamericano Cristóbal Colón, España 1989. También obtuvo el Premio Único en el Bienal Mesoamericano, Panamá 1983, y el Premio Mundial MAAA en Estados Unidos.

    Serie Espantapájaros.

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    Elmar René Rojas

    (1937-2018) 2

    Temas de protesta.

Entre lo social, humano y político

  • Su obra se caracteriza por simbolismos referentes a la identidad guatemalteca y sus conflictos históricos.

    Es una de las más importantes artistas contemporáneas de Guatemala. Destacó por sus pinturas, grabados e instalaciones. Fue miembro del Grupo Presencia Imaginaria, con gran actividad durante la década de los ochenta.

    Ruiz se forma en los años sesenta. Casi de inmediato, y a consecuencia de lo que el país vivía en ese entonces, hereda análogas preocupaciones y adopta similares técnicas para expresar lo que en palabras era peligroso. Resaltando en un expresionismo de las primeras vanguardias del siglo XX creando lo que sería su sello característico: un expresionismo abstracto, que detalla en cada trazo gestos de frustración del estado anímico de impotencia que provocaba el entorno de esa época.

    Sus obras se caracterizaban por los rayones y tachones en aspectos del cuerpo humano. Las manos, dientes, ojos eran, para la artista, instrumentos de crítica. También a otros símbolos como cabezas de Medusas o garras que simulaban rasgaduras en algunos de sus grabados.

    Empleó los tonos ocres, rojo sangre y marrón para dar vida a una serie que destacaría, en aquel entonces, el lado oscuro de una identidad olvidada. Su obra nunca fue complaciente y su temática, donde la sensibilidad del ser humano es el detonante para poder tener acceso a los significados, siempre fue lo característico en su arte.

    Un claro ejemplo de esto es su instalación “Historia Sitiada” (1996), una fuerte crítica a lo que simbolizaba el pasado de Guatemala, una metáfora de un hogar arrasado por la guerra.

    Esta instalación fue realizada por primera vez en la exposición Mesótica II, en el Museo de Diseño y arte contemporáneo de Costa Rica y que luego fue presentada en España, Roma, París.

    Isabel Ruiz fue una artista polifacética. Su trabajo se caracterizaba por un fuerte contenido social, humano y político. Fue una artista que estuvo comprometida con su entorno, su obra, como muchos la describen, era producto de las entrañas de las épocas más duras de la Guatemala de las últimas décadas y de la posteridad que guardan.

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    Isabel Ruiz

    (1945-2019) 2

    Historia sitiada.

Uno de los fundadores de la corriente paisajista en el país

  • Destacado y talentoso pintor que sobresalió a mediados del siglo XX. En su honor, la Escuela de Artes Plásticas de Quetzaltenango lleva su nombre

    Humberto Garavito, es uno de los creadores del paisajismo en la década de los treinta. Se le conoce por sus paisajes, que retratan las montañas, los volcanes y los lagos del Altiplano guatemalteco, siendo estos sus temas sus temas pictóricos favoritos.

    Garavito destacó por incluir en su arte a personajes indígenas que él retrataba en su propio contexto, realizando labores cotidianas o en ceremonias religiosas a manera de mantener y reflejar la cultura histórica de Guatemala que, ahora sirven como documentos históricos basados en la realidad contigua.

    También destacó siendo retratista, una faceta poco conocida del artista que, desde la perspectiva propia, le ayudó a captar una perspectiva diferente del arte, no ya por su dimensión física, sino con sus cualidades humanas. En esta rama destacan los retratos que le realizó a grandes personajes ilustres de esta época como los de Rafael Arévalo Martínez, Luis Cardoza y Aragón y Enrique Gómez Carrillo.

    Pintó de manera notable el rico paisaje de Quetzaltenango y Atitlán, en donde se puede admirar las perfectas equivalencias entre luz y color. Con estos paisajes destacó puntos interesantes de la realidad humana y social en una época que reflejan la realidad histórica y social de Guatemala en sus diferentes exposiciones internacionales.

    Realizó un sinnúmero de exposiciones personales y fue de los primeros guatemaltecos en realizar estudios de arte en el extranjero y participar en muestras colectivas, tanto nacionales como extranjeras. Entre sus grandes trabajos se destacan el retrato idealizado de Pedro de Alvarado; los murales realizados a fines de los años 60, en la Catedral de la Ciudad de Guatemala, que evocan diferentes épocas de la Iglesia en el país y que lastimosamente fue destruido en un terremoto de 1976; y, los retratos de los cuatro Evangelistas en la Iglesia de San Francisco de La Antigua Guatemala.

    Pareja, Santiaguito y Santa María.

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    Humberto Garavito

    (1897 – 1970) 2

    Puente La Gloria.

Los ojos del arte guatemalteco

  • Entre 1954 y 1957, el artista nacional estudió en la Escuela de Artes Plásticas de la Ciudad de Guatemala.

    En 1959 Abularach tuvo la oportunidad de recibir una beca para estudiar en el Arts Students League y Graphic Art Center, Nueva York, EEUU.

    La combinación del surrealismo y el figurativismo fue lo que destacó la obra del maestro.

    El ojo humano, como expresión, fue pieza importante en sus obras. Algo que abordó y exploró a profundidad.

    Gran parte de sus colecciones se encuentra en el Museo de Arte Moderno y el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

    Más de cien exposiciones individuales y más de 40 premios internacionales, presentó y recibió a lo largo de su carrera.

    Primer Premio en Pintura: “Certamen Centroamericano”, en Ciudad de Guatemala, 1957.

    Premio en Dibujo, V Bienal, en Sao Paulo, Brasil , 1959.

    Primer Premio en Dibujo, “Arte Actual de América y España”, Madrid, España, 1963. Premio en Artes Gráficas, IV Exposición Internacional de Gráficas en Miniaturas, Nueva York, EEUU, 1971.

    Premio en Artes Gráficas, II Bienal Latinoamericana de Artes Gráficas, San Juan, Puerto Rico, 1972.

    Premio en Artes Gráficas, I Bienal de Arte Americano, Venezuela, 1977.

    Medalla de Plata, Bienal Latinoamericana, Buenos Aires, Argentina, 1987.

    Premio Nacional de Pintura “Carlos Mérida”, 2019.

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    Rodolfo Abularach

    (1933 – 2020)

    El maestro de pintura tuvo periodos diferentes. Entre volcanes, guerras, edificios destruidos y premoniciones, se destaca la obra del autor.

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    “El ojo surgió de una experimentación geométrica. Al principio era hipnótico, con un vacío que tenía que ver con el pensamiento budista”, mencionó Abularach en una entrevista en 2019.

Fundador y primer director de la Academia Nacional de Bellas Artes

  • Realizó numerosos monumentos dedicados a personajes guatemaltecos, y alrededor de 91 trabajos artísticos a principios del siglo XX

    Rafael Rodríguez Padilla fue uno de los impulsores del arte en Guatemala. Fue de los primeros guatemaltecos que junto con Carlos Valenti, Carlos Mérida y Rafael Yela Günther, se interesó por las nuevas corrientes artísticas provenientes de Europa, continente que les abriría el conocimiento a las nuevas tendencias de arte de esa época.

    Realizó numerosos monumentos que en su momento se encontraban en distintos lugares del país. Tristemente varios de estos fueron resguardados por diferentes instituciones de la depredación cultural. Esta inclinación artística es la que mayor proyección cívica, logros y reconocimientos le otorgaron al artista. En los que figuran los de José Milla y Vidaurre, Francisco Vela, Luis Pasteur y Lorenzo Montúfar y Rivera, esta es la única de todas que se encuentra en la vía pública. También fue el encargado de realizar el mausoleo para la familia Castillo, que se encuentra en el Cementerio General de la capital.

    Como pintor lo caracterizan dos vertientes. La primera época, en la que manifestó su sello característico de tonos oscuros donde resaltan sus famosos retratos y autorretratos. Estos principalmente muestran su personalidad y temperamento manifestando su ingenio al ilustrar diferentes situaciones cotidianas. Posteriormente, adquiere conocimientos de la pintura impresionista e imprime a sus obras matices y atmósferas de extraordinaria luminosidad, con las que presentó sus obras más reconocidas. Aquí figuraban los desnudos, paisajes, retratos de personajes algo caricaturescos. Posteriormente también manejó el cubismo.

    De sus obras más características se encuentran Desnudo en escorzo, Desnudo del reflejo, Retrato de Jaime Sabartés, Retrato de Dr. Manuel Morales, Retrato de Juana Padilla (premio Centroamericano de pintura), Retrato de Eduardo de La Riva y Retrato de Adalberto Saravia.

    El tamal.

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    Rafael Rodríguez Padilla

    (1890 – 1929) 2

    Retrato de Jaime Sabartés.

Innovadora en su expresión

  • Fue una de las primeras artistas que incursionó en el performance. Su obra escrita es breve, pero rica en contenido.

    Margarita Azurdia ha sido reconocida como una de las artistas más innovadoras y destacadas de Latinoamérica. Reconocida en la plástica por su escultura y pinturas; y en otras ramas como la poesía y artista de performance, su aporte artístico constituye un registro del desarrollo del arte moderno en Guatemala.

    Utilizó los seudónimos Margo Fanjul, Margot Fanjul, Margarita Rita Rica Dinamita, y Anastasia Margarita. Algunos señalan esta forma como un desafío ante los abruptos cambios que afrontó su generación y que le dio la oportunidad de presentar un discurso diferente.

    Desde el inicio, su trabajo presentó un punto de vista importante, el feminismo que rompió con la tradición y abrió nuevas rutas tanto para otras artistas como para la autora misma.

    Durante la década de los setenta experimenta a fondo en la escultura, algo que la llevó a participar en diferentes escenarios internacionales. Recibió una mención honorífica en la II Bienal de Sao Paulo, Brasil, en 1969, participó en la II Bienal de Arte Coltejer en Medellín, Colombia, en 1970, y mostró su trabajo en varias exposiciones en Guatemala, Estados Unidos y Francia.

    Durante la década de los ochenta participó activamente del grupo Laboratorio de Creatividad, el cual fundó, dirigió y con el que pretendía difundir la composición de expresión a través del cuerpo. Sus escenarios eran parques, plazas, café-teatros, galerías de arte y museos.

    En su momento, su obra se consideró sumamente sofisticada para su época.

    “Abstracciones Geométricas”, es una de ellas, que oscila perfectamente entre la cosmovisión maya y la abstracción geométrica internacional. Otra fue “Homenaje a Guatemala”, que consta de 50 esculturas y cuyas piezas forman parte de la colección del Museo Nacional de Arte Moderno.

    Sus pinturas, esculturas, poesías y los documentos de los performances y ceremonias realizados a lo largo de su trayectoria, se convierte en referente histórico para el arte y cultura del país.

    Bananeras de la serie Homenaje a Guatemala.

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    Margarita Azurdia

    (1931 -1998) 2

    Abstracto.

  • GERENTE COMERCIAL: Fröken Donis de Castillo
  • REDACCIÓN:Luis Molina
  • DISEÑO E ILUSTRACIONES: Daniel Lux Sandoval
  • CORRECCIÓN DE ESTILO: Mario Molina Martínez