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CAMPUS

Proyectos Estudiantiles

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Junto al TecnoLab de la Universidad Da Vinci, Ing. Haroldo Azurdia, director de Proyectos; MA. Gabriela García, directora de Mercadeo; e Ing. Enrique Sosa, decano de la Facultad de Ingeniería.

universidad da vinci

aportando al desarrollo de los guatemaltecos

tecnología y cuidado deL medio ambiente, grandes proyectos de esta casa de estudios

Desde un laboratorio de computación de última generación, hasta proyectos ecológicos ambientales que buscan no solo actividades de orientación vocacional, sino el salvo resguardo de la naturaleza.

Uno de los esfuerzos educativos de Universidad Da Vinci es enfocar sus esfuerzos a la comunidad, y aprovechar los recursos en ayudar a las comunidades por medio de diferentes opciones educativas. La universidad ha implementado un proyecto tecnológico móvil e interactivo para la experimentación de la formación universitaria.

El TecnoLab Da Vinci es un laboratorio que permite a los futuros universitarios sumergirse en el mundo de la ciencia y la tecnología. En estos novedosos laboratorios, los jóvenes podrán realizar actividades de química aplicada; aun cuando su orientación vocacional no sea la de una carrera científica, la práctica los invitará a reflexionar y vinculará al espíritu investigativo de Leonardo Da Vinci.

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El laboratorio móvil está equipado para que diez estudiantes puedan interactuar a la vez, cuenta con tecnología de apoyo para los proyectos que se efectúen en él.

Se tomó como modelo el laboratorio de Ciencias Médicas y de la Vida que se encuentra en el Campus Central de zona 4, de la Ciudad de Guatemala. Cuenta con una campana de extracción en donde se podrán realizar experimentos con reactivos químicos, un chorro de bomba, mesas de acero inoxidable, un sistema de drenajes, pantallas, sistema de audio y aire acondicionado.

En este espacio pueden trabajar simultáneamente 10 estudiantes. Además, contiene una pantalla que permite al grupo visualizar presentaciones, sistema de audio y aire acondicionado, para mantener el equipo a una temperatura adecuada. Cabe destacar que la energía que alimenta al laboratorio se obtiene por medio de paneles solares ubicados en el techo del mismo.

Este laboratorio móvil se crea para acercar la ciencia y la tecnología a los jóvenes que se encuentran a punto de concluir su formación de diversificado. Un proyecto puesto al servicio de todos los guatemaltecos deseosos de superación profesional, y dar su aporte al desarrollo de las comunidades y el país.

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El sistema de seguridad y salud es uno de los principales retos del TecnoLab. Por la variedad de proyectos educativos que se realizan es importante mantener el lugar libre de cualquier contaminación

Proyectos de rescate y conservación en la zona occidental del país

Universidad Da Vinci de Guatemala promueve la investigación e involucramiento para contribuir en el desarrollo nacional, es así como por medio de la Facultad de Ciencias Agronómicas y la Dirección de Investigación, iniciaron dos proyectos en el oriente del país, especialmente en la zona de Coatepeque, Quetzaltenango.

Uno de estos está enfocado en el rescate y conservación del árbol Guayacán. El proyecto consiste en rescatar esta especie en peligro de extinción y poder incrementar la población de la especie en la zona, por medio de la elaboración de un vivero con las semillas de los árboles localizados en el lugar, y reforestar, con los ejemplares obtenidos, áreas recreativas o con fines de altruismo.

Un aspecto importante de este proyecto es informar a la población sobre la importancia de la conservación de este árbol. Cabe resaltar que dentro de las actividades de la Facultad de Ciencias Agronómicas de Universidad Da Vinci, se realizó la Feria Agrotecnológica, donde dentro de los proyectos presentados, este fue uno de los que resaltó por la importancia e impacto en la sociedad, y su aporte en la conservación del medio ambiente en nuestro planeta.

Otro de los proyectos que se realizan en la zona es la implementación de la biobarda ecológica en el Río Naranjo, Coatepeque, Quetzaltenango.

Con el objetivo de contribuir al medio ambiente y al desarrollo de la comunidad de la aldea Las Palmas, Coatepeque, Quetzaltenango, se realizó el proyecto de instalación de una biobarda en el Río Naranjo, con la finalidad de determinar y evaluar los principales contaminantes flotantes de este caudal.

Para llevar a cabo este proyecto la Facultad conformó equipos de trabajo, en donde estuvieron involucrados alumnos de esta casa de estudios, así como miembros del Consejo Comunitario de Desarrollo de la Aldea Las Palmas (Cocode), Coatepeque, Quetzaltenango.

Posterior a la instalación de la biobarda, se buscó determinar y evaluar los diferentes materiales flotantes. Después de 19 lecturas se pudo establecer que el material más abundante en el río es el plástico, seguido de ropa y calzado, nylon, bolsas y duroport.


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Andrea Lara: “Lo que más me gusta de mi profesión es saber que tendrá impacto positivo en alguien”.

La magíster en Ingeniería Biomédica utiliza sus conocimientos para el apoyo de diagnósticos en hospitales y clínicas médicas.

Su pasión y desarrollo profesional tiene un propósito: usar aquellos conocimientos técnicos obtenidos y aplicarlos en el campo de la salud. Para lograr su sueño se especializó y obtuvo una Ingeniería en Electrónica como carrera profesional; además posee una Maestría en Ingeniería en Biomédica que obtuvo en la Universidad de Luebeck, Alemania. Eso le permitió aplicar sus conocimientos en desarrollo de hardware y emplearlos en temas de salud para su tesis.

Cuando se especializó en la Maestría de Biomédica, que en ese momento no existía como carrera de especialización en Guatemala, aplicó sus conocimientos en dos proyectos. Uno para desarrollar un software para el manejo de equipos de radiología en los centros asistenciales; y el otro, cuyos resultados fueron más allá de lo esperado, al desarrollar un sistema de ayuda para el manejo de fobias en las personas.

El software que creó Lara en su maestría, analiza la ansiedad de las personas por medio de diversos análisis que miden su ritmo cardíaco y respiración. “Nuestros estudios medían qué tan ansioso se puede poner un paciente ante sus fobias. Nos permitió saber cómo ejecutar una buena terapia de shock para su tratamiento y así eliminar sus miedos”, explica.

La ingeniera Lara explica que esto le sirvió para comenzar a ver cómo es la fisiología humana, “algo esencial que todo especialista como ingeniero en biomédica necesita saber, entender lo que dice el cuerpo humano y saber llevar esto en un lenguaje tecnológico para su diagnóstico”. Comenta que la Ingeniería Biomédica es utilizada cada vez más en hospitales y clínicas médicas. Por eso es importante seguir con el desarrollo de herramientas tecnológicas que complementen los diagnósticos que los médicos hacen a sus pacientes.

Actualmente se encuentra cursando un doctorado en la Universidad TU Graz, en Austria, también en biomédica, con el fin de seguir buscando cómo apoyar a los diagnósticos con herramientas tecnológicas en el ámbito médico, utilizando la inteligencia artificial para la detección temprana de lesiones en el corazón.

Sus estudios se basan en el desarrollo de un algoritmo utilizando Inteligencia Artificial para detectar lesiones en el corazón a partir de imágenes diagnósticas como parte de su doctorado. El objetivo es fortalecer la detección temprana.

Gracias a su formación y experiencia, la ingeniera Lara dirige desde 2018 la Maestría en Ingeniería Biomédica, en la Facultad de Ingeniería de Sistemas, Informática y Ciencias de la Computación (FISICC) de la Universidad Galileo.


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Pablo Torres, Jason Chicas y Ángel Isidro.

Fomentando la creatividad en la juventud guatemalteca

La Universidad Galileo, a través de su departamento de Tesla lab ha desarrollado diferentes proyectos educativos para la incursión, desde muy temprano, en el área de la tecnología y robótica

Tesla Lab, es un laboratorio que basa su línea de trabajo e investigación en tres ejes principales: Robótica educativa, internet de las cosas, y realidad virtual y realidad aumentada. Entre las temáticas educativas que tienen está el Proyecto Balam, que surge en 2015 como una competencia de robots, y que evolucionó para convertirse en uno de los proyectos de aprendizaje a nivel nacional para todas las edades. Desde sus inicios este proyecto cuenta con el apoyo de Grupo Intelecto, socio clave para la expansión del proyecto a nivel nacional.

Proyecto Balam convoca a más de dos mil cuatrocientos estudiantes cada año y se basa en la robótica educativa a través de la metodología Learning by Doing, o aprender haciendo. Los estudiantes que participan aprenden conceptos básicos en electrónica, programación y diseño, e impresión 3D.

Jason Chicas, investigador de Tesla Lab, comenta que todos los alumnos que participan no necesitan tener ningún conocimiento en estas áreas. “Este año la convocatoria es más amplia. Recibiremos estudiantes desde cuarto primaria hasta los últimos años de diversificado”, explica.

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“Todos los estudiantes reciben cursos de forma virtual por la gran respuesta de inscripciones que se recibe”, explica Chicas. En la segunda fase, todos los alumnos que continúan deben adquirir un kit educativo, realizado y diseñado por Tesla Lab y Grupo Intelecto. Además de la sana competencia, aprender sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y de adquirir conocimientos, los ganadores se convierten en representantes de Guatemala y viajan para participar en la competencia First Global donde compiten contra otros países del mundo.

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El diseño de la tarjeta que trae el kit fue realizado por Ángel Isidro, de la Universidad Galileo.

La mayoría de las partes que contiene el kit, que reciben los competidores, fueron diseñadas y manufacturadas por estudiantes egresados de la Universidad Galileo y personal de Grupo Intelecto. Ángel Isidro, del Área de Electrónica, diseñó la tarjeta; el chasis lo realizó Rodrigo Canek, del Área de Mecatrónica y 3D; y Jason Chicas se encargó de la programación del robot. “Este chasis intentamos que todo fuera de lo más sencillo plug and play, para que los alumnos comprendieran fácilmente su funcionamiento y no tuvieran complicaciones al armarlo. Esto con el fin de que se enfocaran más en la estrategia de la competencia”, concluye Chicas. Para la versión Proyecto Balam 2020 se espera la inscripción de más de cuatro mil personas considerando profesores, mentores y participantes de las instituciones educativas públicas y privadas del país.


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UVG

Guatemala llega al espacio con el CubeSat Quetzal-1

No es un satélite como todos se lo imaginan. Es un cubo que solo mide diez centímetros en cada una de sus aristas. Pero, aún así de pequeño impulsará a Guatemala a una nueva era el próximo 2 de marzo.

El salón de clases, que se convirtió en el laboratorio para la construcción del satélite o CubeSat ahora ya guarda silencio. La pizarra, que guarda las fórmulas y ecuaciones pronto se borrará. Del equipo que trabajó en su construcción, más de 30 alumnos en diferentes fases, ahora solo hay dos que se preparan para ser testigos del lanzamiento de su proyecto el próximo 2 de marzo. Esas cuatro paredes fueron testigos de varias ideas, proyectos, sueños y otros que se convirtieron en el Quetzal-1, el nanosatélite CubeSat, que orbitará el planeta para recabar datos científicos.

El Quetzal-1 es un proyecto que ha llevado siete años en creación. Una idea en papel que se convirtió en realidad. Varios desvelos, varios esfuerzos. La iniciativa de que Guatemala fuera parte de un proyecto espacial era poco imaginable, pero se realizó. Desde Cabo Cañaveral hasta la Estación Espacial Internacional a 408 km de la superficie terrestre, en pocos días el Quetzal-1 llegará a la atmósfera terrestre para realizar estudios científicos desde el espacio.

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Emilio Miranda y José Antonio Bagur, egresados de la Universidad del Valle de Guatemala y miembros del equipo que desarrolló Quetzal 1.

Del papel al espacio

Una simple inquietud motivó a un grupo de estudiantes a aventurarse en lo que en pocos días será una realidad. Fue en el año 2014 que el proyecto vio sus primeros trazos. Y a lo largo de este tiempo varios estudiantes, docentes, ingenieros y varios egresados de algunos programas de ingeniería se involucraron en el proyecto, sin saber que esa pequeña idea tendría un alto costo económico.

Utilizaron su ingenio. Construyeron la mayor parte de piezas que no podían costear por su alto valor. Inventaron un prototipo que adaptaron en un CubeSat por sus dimensiones. Pero ahora existe otra limitante. Otro alto costo para ponerlo en órbita.

Encontraron una forma de cumplir ese sueño y postularon el proyecto a un programa de fomento para países en vías de desarrollo sin programa espacial propio, y fueron aceptados. Los costos de lanzamiento del satélite serán pagados por la Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Exterior, y por la Agencia Espacial Japonesa JAXA, quienes llevarán al nanosatélite al espacio a través de un equipo de robots, el módulo Kibo, instalado en la Estación Espacial Internacional

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En noviembre 2019 se realizó la entrega oficial y simbólica del Quetzal-1, a la Agencia de Aeroexploración Espacial de Japón (JAXA).

Un recolector de data

La misión del Quetzal-1 es captar las imágenes de ríos, lagos y superficies marítimas del país. Con la data que se recopile en cada etapa de escaneo que hace el satélite, ayudará al estudio para medir el contenido de clorofila de las aguas y con esto determinar su grado de contaminación en los caudales de agua en Guatemala.

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Aproximadamente 30 minutos después de su lanzamiento, deberá desplegar sus antenas y comenzar a transmitir un mensaje periódico.

Ya en órbita, el equipo guatemalteco esperará las informaciones que este enviará a los investigadores. En el techo del edificio de la facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle de Guatemala, una antena captará las señales.


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EL PRIMER SATÉLITE GUATEMALTECO

Su misión principal será probar un sensor óptico para la detección de clorofila en cuerpos de agua, contribuyendo a resolver problemas como la cianobacteria del lago de Atitlán y casos similares.

¿Cómo llegará al espacio?

El satélite CubeSat denominado Quetzal-1 será enviado al espacio por medio de Falcon 9, cohete fabricado por la compañía Space X.

*Para visualizar completamente la infografía, haga scroll o utilice la barra de abajo, si está desde su móvil deslice el dedo,
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