• LUGARES TURÍSTICOS:
  • Salto de Chilascó
  • Sierra de Chuacús
  • Cerro Kajyup
  • Parque Regional Municipal Los Cerritos

Baja Verapaz

Baja Verapaz

El nombre original de esta región fue Tucurután, a veces escrito como Tuzulutrán, Tezulutlán o Tesulutlán, y algunos autores enfatizan que se trata de un vocablo que denomina el lugar como Tierra de Guerra, debido a la resistencia que los nativos dieron con la presencia española en la misma; en contraposición a esta circunstancia, fue llamada Verapaz por los españoles, ya que la unión de la zona se logró por medios pacíficos gracias a Fray Bartolomé de las Casas en el siglo XVI.



Clima: templado, Frío.

Ubicación Geográfica: situado en la región norte. Limita al norte con Alta Verapaz; al sur con Guatemala; al este con El Progreso; y al oeste con Quiché.

Idioma: español.

Cerro Kajyup

Fue la capital del grupo de los Rabinaleb(grupo de habla Maya Achi) en el Postclásico Tardio, previo a la conquista española. Como los principales sitios de su época, fue construido en la cima de un cerro, para fines defensivos, y consta de una plaza con templos y las llamadas “casas largas” que eran usadas para reuniones y consejos de los principales líderes de la comunidad.

Históricamente, Kajyup es mencionado en el famoso baile-drama Rabinal Achi, que narra los conflictos entre los príncipes K’iche’s y Rabinaleb’. Este sitio ha adquirido una gran importancia en la actualidad, ya que el poblado de Rabinal sufrió muchos hechos violentos durante el conflicto armado, por lo que Kajyup ha sido fundamental en la reivindicación de los Mayas de esa región.

Ubicación

Rabinal, Baja Verapaz.

Vonós Guatemala

En Purulhá, una biblioteca brinda educación, cultura y esperanza a su comunidad.

Hace cinco años, Brenda Lemus comenzó con una pequeña biblioteca comunitaria a la que bautizó con el nombre de su padre, Bernardo Lemus Mendoza. La concibió como un espacio para que los niños de Purulhá, Baja Verapaz, pudieran leer y hacer sus tareas escolares. Pronto se dio cuenta que por más que lo intentara, los 12 pequeños con los cuales empezó, no entendían si llegaban con el estómago vacío.

Fue así como encontró la necesidad de ensanchar las posibilidades de la lectura y fundar una asociación educativa integral de beneficio para jóvenes y niños en situación de pobreza. Se llama Yo’o Guatemala, que en quekchi significa “Vonós Guatemala”.

Este se basa en cuatro pilares educativos que incluyen: tutorías para unos 2 mil 200 jóvenes; y apoyo en útiles escolares; el programa de salud y nutrición, en donde apoya a 37 familias y 18 niños con refacciones y almuerzos; el programa de desarrollo personal y comunitario, donde inculca liderazgo; y el de lectura inteligente, que abarca a unos 1600 lectores. Este último ha consistido en motivar a jóvenes que leen hasta 80 obras al año.

El proyecto ha llegado a convertirse en un pequeño referente para que los pequeños encuentren una comida caliente, una ducha, un libro o un espacio tranquilo para estudiar y hasta divertirse en vacaciones, según sus necesidades. Funciona y se expande gracias a donaciones de familiares y amigos en redes sociales. Parte de su filosofía se basa en trabajo por méritos. “Hemos convertido la basura en moneda. Los niños pagan sus útiles escolares por medio de ecoladrillos”, explica Lemus.

Los Boxboles

Esta región me cautiva particularmente por el legado étnico Achí la cual percibo y reconozco como una sabiduría ancestral manifestada aún en los ancianos del lugar.

Una característica fascinante que encuentro al momento de recorrer algunos municipios donde está establecida la cultura Achí, tales como Rabinal, Cubulco y San Miguel Chicaj es que cuando se habla de cocina debe existir un equilibrio entre la naturaleza y el hombre y es por esta mística que quiero exaltar un platillo que además de mantener dicho equilibrio, también posee una técnica Maya en su elaboración, hablamos de los B'ochb'oles (boxboles), esta preparación consiste en la combinación de una hoja de temporada enrollada con masa de maíz, las hojas utilizadas son de güicoy tierno o chilacayote o frijol, los boxboles son servidos con una exquisita salsa de pepitoria y chile.

En los boxboles encuentro una maravillosa técnica ancestral que consiste en el “enrollado” de una masa recién molida en piedra, combinada con una hoja (me daré la libertad de nombrar la hoja como hierba comestible) de temporada, luego de hacer el enrollado se sellan los extremos del mismo y posteriormente se cocinan en agua hirviendo con sal y se sirven bañados con la salsa de pepitoria y chile.

Cabe mencionar que históricamente los boxboles eran degustados con un “Joch” que es un atol de pepita de zapote molido en piedra con cacao, el cual es toda una experiencia organoléptica al beberlo.

Como cocinera que intenta profundizar, investigar e interpretar, me cautiva ésta preparación que efectivamente guarda el equilibrio entre la naturaleza y el hombre, pues es muy clara en que su preparación debe ser con una hierba comestible “de temporada”.

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