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Alta Verapaz

Alta Verapaz

El nombre original de esta región fue Tucurután, a veces escrito como Tuzulutrán, Tezulutlán o Tesulutlán, y algunos autores enfatizan que se trata de un vocablo que denomina el lugar como Tierra de Guerra, debido a la resistencia que los nativos dieron con la presencia española en la misma; en contraposición a esta circunstancia, fue llamada Verapaz por los españoles, ya que la unión de la zona se logró por medios pacíficos gracias a fray Bartolomé de las Casa, O.P. en el siglo XVI.



Clima: frío, lluvioso.

Ubicación Geográfica: situado al norte de Guatemala. Limita al norte con Petén; al este con Izabal; al sur con Zacapa, El Progreso y Baja Verapaz; al oeste con Quiché.

Idioma: español, q’eqchi, pocomchi y achí.

Coffee Tour Chicoj

La Cooperativa Chicoj, fue una gran finca cafetalera en la región de Las Verapaces, inicialmente perteneció a familias alemanas, posteriormente pasó a ser propiedad del Estado de Guatemala. Actualmente, está formada por pequeños productores de café pertenecientes a la etnia Q´eqchi’. Sus integrantes ven en el ecoturismo la oportunidad de servir y crear conciencia ecológica en la población

Visítalos y disfruta del Canopy, un recorrido por las plantaciones de café, descansa y come deliciosos platillos típicos de la región en el restaurante, y compra hermosas artesanías, así como un paquete del café propio de Chicoj.

Ubicación

Se encuentra a cinco kilómetros de Cobán, Alta Verapaz. Por la ruta que conduce a Samac.

Costo

La entrada gratuita, para disfrutar del canopy tiene un costo de Q135.00 por persona.

Horario

Lunes a Sábado de 8:00 hasta 16:00 horas, y domingo de 8:00 a 13:00 horas.

Contacto

5524-1831 / 4040-5388, www.coffeetourchicoj.com

Un Mercado Justo Para Las Riquezas Gastronómicas

Una mujer con más de 15 años de experiencia en la cocina profesional busca dignificar los ingredientes originarios de Alta Verapaz.

Desde una posición de recuperar el conocimiento, la investigación y el legado ancestral de las semillas de Alta Verapaz, la cocinera Paula Enríquez trabaja para promover el uso de especies comestibles en el país. Afirma que es necesario unir el sector gastronómico, restaurantes, hotelería y academia para crear circuitos turísticos de cuidado y estima para la comida local.

Una de las labores de Enríquez es trabajar junto con mujeres para crear un sistema nutricional y promover la cocina guatemalteca desde la profundidad y el origen.

“Alta Verapaz es una de las despensas agrícolas de Guatemala y ha aportado semillas nativas al mundo. Sin embargo, es contradictorio que aquí exista uno de los mayores índices de desnutrición”, enfatiza. Kala, chile cobanero, tzo´loj, samat, chaya y pinol son algunos de los ingredientes particulares de la región con un alto contenido nutricional, según explica la investigadora culinaria.

Su búsqueda se arraiga a crear identidad por medio de la edición de libros y de proteger la cultura culinaria. “Yo sí creo que Guatemala es uno de los países más ricos por su biodiversidad e historia. Esto lo descubrí a través del lenguaje de la gastronomía”, puntualiza.

El Bachá

Este departamento es el que me hace conectar con mi país, pues es aquí donde la cocina se convierte para mí en todo un lenguaje y potencializador de los sabores locales. Personalmente considero Alta Verapaz como una fascinante despensa de ingredientes nativos, pero también el lugar que resguarda muchos otros que migraron con la colonia. Alta Verapaz es poseedora de una variedad fascinante de platillos regionales, pero en esta ocasión, exaltaremos una mezcla de técnica e ingredientes ancestrales: el Bachá

Personalmente, deduzco que el Bachá es una técnica de cocina ancestral más que un platillo; mi deducción proviene del significado de su traducción al español y la observación de su entorno en el municipio de Cahabón. Ba,b’at (envolver) y Cha (ceniza), envuelto en hojas de mox cocinado en ceniza.



El Bachá se caracteriza por sus ingredientes y combinaciones en los que resaltan el kala, hongos de temporada, chicharrón, gallina y huevos criollos, pollo, costilla de cerdo y pescado; los sazonadores característicos del Bachá son: la pepita molida, el chile cobanero, el tomate, la cebolla y las hojas de pimienta.

Algo muy particular que he observado, es que en Cahabón el Bachá es cocinado únicamente con hojas de mox, a diferencia del área del Polochíc donde sí incluyen la hoja de Santa María en la preparación.

Con todo lo que he podido observar alrededor del Bachá, podría catalogarlo como un elemento culinario valiosísimo de las celebraciones Mayas keqchí que merece ser mencionado en esta ocasión.

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