< Inicio

Las personas están en el centro de la estrategia del negocio

Image
publicidad

a21
Connie de Paiz es CEO de Panifresh y Vicepresidente de CentraRSE Guatemala. Fue Presidente de AGEXPORT para el período 2019-2021, cargo que entregó en abril recién pasado.

La forma como actuamos durante una crisis determina nuestro impacto a largo plazo.

La pandemia COVID-19 ha cambiado la manera de vivir y ha modificado los hábitos de las personas, quienes han trasladado estos cambios a las empresas, alterando significativamente la agenda de prioridades de todas las organizaciones a nivel mundial, sin importar a qué sector pertenecen.

Como actores clave de la economía, las empresas tenemos la responsabilidad social de llevar a cabo una buena gestión empresarial y, principalmente, garantizar la seguridad y la organización adecuada de todos nuestros empleados. Antes era más sencillo el poder determinar en un espacio de oficinas cuando uno de nuestros trabajadores no estaba bien, cuando tenía alguna necesidad, estábamos a unos pasos de distancia para ofrecer y solicitar ayuda. Hoy en la nueva normalidad de teletrabajo, esto se ha tornado más difícil y por eso los líderes a cargo de personal debemos tomar tiempo para acercarnos con nuestro equipo y eliminar distancias a través de las herramientas virtuales que hoy tenemos a disposición.

Es importante promover espacios donde la cultura organizacional perdure, en donde todo lo que caracterizaba la interacción entre compañeros en los espacios de oficinas, se innove y adapte para que ahora se pueda seguir impulsando desde la distancia. Se puede seguir compartiendo un pastel de cumpleaños por medio de herramientas virtuales, ofrecer acceso a consultas médicas o con psicólogos para cuidar la salud mental de las personas, promover reuniones temáticas fuera de las reuniones de trabajo, provocando que las personas sigan sintiendo que pertenecen a una organización que trasciende barreras físicas y ahora está presente en cada hogar, desde donde sus trabajadores están conectados.

Image

Tomar el tiempo de conocer a quienes trabajan con nosotros es esencial, saber cuáles son sus intereses individuales, qué los motiva a trabajar en la empresa y por qué disfrutan ser parte de nuestro equipo, todo esto motiva relaciones genuinas de confianza donde las personas se pueden desarrollar con seguridad y al mismo tiempo aportar a la empresa.

Si la organización se adapta y coloca a cada persona en el centro del negocio, los colaboradores enfrentarán los desafíos y harán de la empresa, una organización resiliente, adaptable e innovadora. Pero el beneficio más grande, es reforzar el vínculo ya existente con los miembros de nuestro equipo, afianzando que para la empresa lo principal es su bienestar y el de sus familias. Porque recordemos, que nuestra gente es nuestro mayor activo y la forma en que actuamos en un momento de crisis, va a determinar nuestro impacto a largo plazo.


publicidad