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Inmortalizar una época y reforestar, un espacio a la vez. Los retratos tras el lente de Rony Rodríguez


Por Juan Diego Godoy | Ciudad de Santa Elena de la Cruz, Petén

Escuintleco de nacimiento y petenero por elección, se forjó su camino en la fotografía profesional a prueba y error. Dejó el derecho y se sumergió al mundo audiovisual gracias a la arqueología. Ahora, es el autor del archivo fotográfico digital más completo del departamento e intentará hacer lo mismo a nivel país. Pero con su lente también ha captado otra realidad incómoda: la reforestación. Por eso, también coordina e impulsa el arte de reforestar los barrios de Santa Elena.


El retratista más conocido del Petén tiene nombre y apellido: Rony Rodríguez. “Vivir conservando lo que amamos, ese es el lema”, dice mientras deja su equipo fotográfico en un rincón y se prepara para la entrevista. Nunca sale sin su cámara ni sin planes. De hecho, lleva prisa. Quiere ir a fotografiar una manifestación pacífica por las calles de San Benito en contra de la corrupción. “También soy activista y fui líder estudiantil”, dice, con humildad, como disculpándose por el ajetreo o más bien, intentando darle una explicación sensata a su rutina nómada.

Y es que Rony ha sido un nómada desde que tiene memoria. A los 10 años salía de Escuintla y no paró hasta que 538 kilómetros despues, llegó a la Ciudad de Santa Elena, Petén. Y siguió caminando hasta que se encontró con la fotografía. “Mi carrera como fotógrafo empezó después de que decidí dejar de estudiar leyes en la Universidad San Carlos. Me llamaba más la atención la arqueología y estudiando las antiguas civilizaciones me di cuenta del valor de los que era distinto: la vestimenta, el transporte, el paisaje, la arquitectura. Y me gustó la idea de que personas dentro de 50 o 100 años puedan ver fotos de nuestra época. Así que comencé a viajar por Petén con mi cámara, haciendo fotografías”, explica Rony quien reconoce que su fotografía inició así: amateur, sin experiencia, “por puro fin documental”.

“Abrí un mi blog y comencé a subirlas allí con una descripción a cada imagen. Poco a poco fui puliendo mi técnica, comencé a estudiar fotografía para que mis fotos también fueran arte, no solo documentación y poco a poco, las fotos me llevaron a un Petén que no conocía”. Con cámara en mano, Rony se integró al Petén impopular, al Petén desconocido, al Petén que no es ni turístico ni urbano. Al Petén increíble.


Flores de passiflora - Santa Elena, Flores, Petén. Rony Rodríguez

Cuatro mil dosis

“El proyecto consiste en viajar por el departamento e ir tomando fotos para que sean fuente de información histórica de los entornos de la cultura, de las especies a los largo de entro de 30 y 50 años, para revalorizar nuestro potencial local y comenzar a verlo como un patrimonio de la comunidad”, explica el fotógrafo, pensativo. Y luego sonríe. Basta con preguntar por él a los alrededores de la isla: todos lo conocen como el fotógrafo y es que a través de sus imágenes, los peteneros —y guatemaltecos en general— han ido conociendo este departamento, el gran desconocido al desnudo. “Mi material ha servido para revalorizar muchas de las cosas que ofrece Petén y cambiar actitudes y mentalidades. Por ejemplo, un amigo mío de Flores antes de conocer el registro fotográfico tenía en su perfil una fotografía de la ciudad de Nueva York. Tras descubrir Petén En Fotos, la cambió por una sobre Petén. Sé que puede no significar mucho pero para mí es un ejemplo de encontrar lo valioso en lo que tenemos, querer mostrarlo y sentirse orgulloso de eso”

Y no es para menos. Su blog Petén En Fotos acumula más de 4 mil imágenes de alta calidad que suman cerca de una década de un proceso pulcro: obturador, disparo, edición, rotulación, publicación. En su página conviven flora, fauna, arquitectura, gastronomía, turismo y arqueología. Cada imagen cuenta con una descripción breve y con la posibilidad de ser descargada gratuitamente y utilizarse para fines personales, periodísticos o educativos, con excepción de proyectos políticos y empresariales a fines a tabacaleras y licoreras. Arquea las cejas. “Mis fotos no son para comerciales de cerveza” dice, entre la broma y la seriedad.

El registro fotográfico de Rony es, hasta ahora, el mayor registro fotográfico en línea de un departamento de Guatemala de un mismo autor. “Las fotografías ayudan a que nos sintamos orgullosos de nuestra cultura, a que querramos mostrarla a otros para que la vivan y la experimenten con nosotros”.


Pájaro carpintero - Santa Elena, Flores, Petén. Rony Rodríguez

Tokio en Petén

Pero la fotografía, además de revelar muchas bellezas, tiene la capacidad de desnudar algunas problemáticas. Y una de ellas ha calado en Rony: la deforestación. Al fotógrafo se le encienden los ojos cuando habla del tema. Sus hipótesis: el enemigo de la naturaleza son las planchas de cemento sobre las que se cimientan las ciudades modernas. Sus pruebas: “las ciudades de moda de Occidente”.

“No quiero que convirtamos a Guatemala en una imitación de Europa y Norteamérica. Seguir ese modelo implicaría castigar al país. Debemos encontrar nuestra forma de vivir, pensar y evolucionar para conservar nuestra esencia. Un Nueva York en Petén, un Tokio en Petén es inviable. Sería un desastre, mataría todo lo que amamos de aquí, porque Petén es Petén y nada más”, subraya Rony y hace una breve pausa para limpiarse el sudor y acomodarse la mascarilla. La temperatura es de 29 grados celsius y los casos de coronavirus siguen punteando en el departamento del norte.

El lente de Rony le ha revelado múltiples tragedias ambientales que azotan a Petén y que, según el fotógrafo, suelen darse por esa “visión errada” de querer imitar a las grandes ciudades europeas y norteamericanas. No todo es belleza y felicidad en su archivo fotográfico. Rony también ha expuesto y denunciado incendios no controlados, tala ilegal de árboles, reforestación irresponsable, desechos sin cauce ni tratamiento.

Y del discurso, ha pasado a la acción. Uno de los proyectos que también capitanea Rony busca reforestar los barrios de las comunidades aledañas a Flores, específicamente en la Ciudad de Santa Elena, a pocos minutos de la isla. Su premisa es que la mejor reforestación es aquella que se hace en las zonas que están al alcance de la gente. “Cuando suceden las quemas o grandes deforestaciones ambientales la gente en su casa se frustra. Pero no tiene sentido criticar un gran daño ambiental que está sucediendo allá afuera si tú vives en un espacio totalmente deforestado donde la naturaleza ha sido aplastada, donde se ha hecho justo eso que criticas. La idea entonces es comenzar con reforestar tu barrio”, explica el fotógrafo.

Ante el ¿cómo?, Rony tiene la mejor respuesta: reforestación inteligente. “Reforestar no es solo plantar algo y ya. No es plantar cuarenta cedros en un pedazo. Para reforestar hay que comprender la diversidad biológica y las conexiones entre especies para crear ecosistemas sanos que se relacionen entre sí, que puedan reproducirse y ayudar a muchas especies a vivir”. El fotógrafo ha estudiado las especies del área y a prueba y error, ha ido construyendo jardines con flora diversa enfocados en la regeneración natural y con lo que él llama “especies pioneras”. “Las especies pioneras son las que llegan primero a colonizar un área y luego se convierten en regeneradoras de espacios dañados. Son especies que llegan primero porque aguantan bien las condiciones extremas y sirven de base para la generación del resto de especies”, explica Rony, quien a través de su proyecto da asesoría a los grupos de vecinos que se reúnen para reforestar sus barrios.

La apuesta del fotógrafo es la reforestación y regeneración natural diversa e inteligente en espacios reducidos y controlados por personas comunes y corrientes, preocupadas por el presente y futuro de sus espacios. “La reforestación del barrio es trabajar en las áreas que están bajo tu control. Si cada uno reforesta su barrio, creamos ciudades, municipios, departamentos y países verdes. Esa es la idea"

En la fotografía y la reforestación, Rony ha encontrado un vínculo muy profundo: la devolución. Tomar fotos y sembrar fauna son, al fin y al cabo, un forma de “devolverle a la tierra lo que es de ella y hacerlo en nuestros entornos desde los lugares que habitamos”. Una devolución es a través de la exposición digital. La otra, mediante la siembra de vida. Ambas, de las manos de un fotógrafo escuintleco que ama Petén.




Fotografías: Rony Rodríguez