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Por Juan Diego Godoy | Isla de Flores, Petén

A sus 39, ha escrito un libro, cofundado tres empresas e inspirado a cientos de personas. Carmen Luna (o “Carmencita”, como la conocen en todo Petén) es doctora en Investigación Social, contadora, empresaria, artesana y escritora pero, sobre todo, “petenera”. Es su carta de presentación ante los connacionales y extranjeros que ya sea que hayan leído su libro sobre innovación artesanal, comprado sus joyas o incluso utilizado alguno de sus servicios de bienes raíces y trámites de visa. ¿Cómo se hace tanto en tan pocos años? “Es secreto”, bromea Carmencita mientras se acomoda en un espacio del restaurante Raíces, en la Isla de Flores, donde se venden —o más bien, se agotan— las joyas de ChickBoss , la empresa de la que formó parte hace pocos años.



“Vengo trabajando con jóvenes en el tema de innovación y economía desde hace mucho tiempo. Cuando fui gerente de la marca ChickBoss en Guatemala, desarrollamos mucho el tema de joyería”, explica Carmencita y luce unos aretes de plata, una de las múltiples joyas que produce esta empresa local. ChickBoss fue formada en 2010 por las hermanas Pat Pannell y Jeanne Sheridan para brindar capacitación y trabajos de salario digno para personas de la remota aldea de San Andrés, Petén. En 2020, unieron fuerzas con la división de Itza Wood, otra empresa de impacto social y arte con madera también con sede en San Andrés.

Carmencita explica que ChickBoss comenzó con una línea “mix & match” con piezas importadas de la República Checa que luego eran detalladas, modificadas, adornadas y trabajadas con plata, a mano, por artesanas guatemaltecas. “También les agregábamos magnetos para que fueran combinables: una joya con otra, una perla con un collar. E importante resaltar que nuestros diseños en aluminio, latón y cobre, son trabajados siempre con base en la cosmovisión maya”, subraya la empresaria. ChickBoss también ha hecho alianzas con la Casa del Jade en Antigua Guatemala y sus productos están a la venta tanto en el país como en el extranjero.


Arquitectura de la Isla de Flores

Las artesanas como motor e inspiración

“Sabemos que cualquier persona puede ser capacitada si tiene buen ojo para los detalles, una mente abierta y una buena ética de trabajo”, detallan las hermanas Pannell en el sitio web de la empresa. Y es que el secreto de ChickBoss está ahí, en las artesanas peteneras, que también inspiraron a Carmencita.

San Andrés, Petén

“Ellas —las artesanas de San Andrés— fueron parte de la razón principal que me motivó a investigar sobre la artesanía como un camino de innovación”, reconoce Carmencita, quien sorprendida por las historias de superación de las artesanas de ChickBoss se dedicó a investigar el potencial detrás de la artesanía y las razones por las que este arte “no se ha exportado de la mejor manera”. El resultado de su investigación fue el libro “Caminos de Innovación: Historias de artesanos más allá de la experiencia” (2018) disponible en Amazon, que cuenta las historias, obstáculos, retos y oportunidades de los artesanos guatemaltecos en diversas áreas de expertís. “Solo pensé: necesito que toda Guatemala se entere de estas historias”, subraya la empresaria.



El departamento de Petén es popular también por sus artesanías. Destacan la confección de tejidos y tallados de madera, populares en los municipios de San Luis, Poptún y Flores, así como las muñecas de tuza, producto insignia de los habitantes de Uaxactún, la cestería de los pobladores de Sayaxché y la elaboración de joyas de orfebres y plateros, cuyo arte popular destaca en los municipios Flores y San Benito, principalmente. La artesanía es, sin duda, una de los sectores productivos insignia de Petén y del país. Sin embargo, también han sido los artesanos quienes han sufrido injusticias al momento de vender sus productos. Este fue otro de los hallazgos de la investigación de Carmencita.

“Quiero que la gente vea que la artesanía no es algo para denigrar. No es un producto que compro para dar un regalito y ya con el que puedo regatear. Detrás de cada pieza hay toda una labor de producción, toda una historia de valor cultural que debe ser reconocida y respetada a nivel nacional e internacional”, destaca la empresaria. “Todo lo que está hecho a mano es original, puesto que nada es igual, y ese es el valor principal de la artesanía”, insiste.



Primero fueron las joyas, luego una investigación que se convirtió en un libro. Ahora, Carmencita se dedica a dos negocios personales. Uno que ofrece ayuda, consultoría y gestiones para trámites de visas en el extranjero y otro de bienes raíces en el área metropolitana de Petén. “Aprendí de mi abuelita que los mejores negocios que se pueden tener son las cosas propias. Y una de ellas son los bienes, y sobre todo los bienes raíces. Petén tiene un potencial gigantesco en turismo…pero también en temas comerciales”, explica. Su nuevo negocio de bienes raíces hace que pase la mayor parte del tiempo recorriendo Petén. Y eso le encanta. “A mí de Petén no me mueven. Estoy enamorado de mi departamento, hay mucho potencial, por eso motivo a todos para que visiten mi departamento…y cuando se enamoren de este lugar y necesiten lugar para vivir, yo también les consigo casa”, dice despidiéndose, entre risas.