Background Image
 Image
 Image
 Image

1821 a 1824

Guatemala se declara independiente, pero esa emancipación no sería algo inmediato sino un camino largo que recorrer.

publicidad
¿No has visto las ediciones anterioriores?
  • Inicia el camino a la libertad
  • El anhelo independista
  • La antesala de la independencia
  • La independencia, como condición fundamental



  • Conmemoración, no celebración

    Estamos a pocos días de conmemorar 200 años de la firma de la independencia de Guatemala. Durante los últimos meses hemos hecho un recorrido de los motivos previos a la emancipación y datos posteriores a estos.

    Hemos compartido que no ha sido un camino fácil. Compartimos las diferentes influencias políticas, sociales y económicas que de alguna manera influyeron en la declaración de independencia, viéndolo desde un punto de vista como región. Hemos citado los diferentes problemas que desde Europa dieron paso a los cambios políticos en América. Su paso a que los pueblos en Guatemala tomaran la iniciativa y la búsqueda de una libertad para todos por igual, siendo inspiración para otras culturas en el resto del continente. A través de textos de historiadores y opiniones como la historia no es como la cuentan y es más profunda de simples ilustraciones o textos educativos.

    En estos últimos meses, por medio de estas entregas de elPeriódico presenta nos hemos adentrado en estos hechos, explicando, a la brevedad posible, los acontecimientos que marcaron el rumbo, como varios expertos señalan, a ver la independencia no como un hecho aislado en cada país, sino a un acontecimiento que marcó a una región por completo en un periodo determinado de tiempo.

     Image

    Desde diferentes extractos que se detallan en los textos de María Ángeles Pérez Samper, La España del Siglo de la Luces; de Mario Rodríguez, en su libro El experimento de Cádiz en Centro América; el análisis de Severo Martínez Peláez en La patria del criollo; o lo compartido por Óscar Guillermo Peláez Almengor, Historia de Guatemala; nos han servido como guía para elaborar este contenido. Bicentenario, es un proyecto educativo de cinco entregas en los que acompañamos el hecho histórico con una infografía ilustrativa del Quetzal y los detalles que desencadenaron el hecho que conmemora 200 años de historia. También compartimos, por medio de nuestra entrega digital, una serie de entrevistas con expertos en temas relacionados al significado de independencia en la serie, elPeriódico presenta.

    En esta edición, las páginas centrales serán dedicadas a exaltar al máximo símbolo nacional de la libertad, el Quetzal. Esta infografía, de cinco piezas armables, tendrá interesante información, tanto del ave, como datos históricos de Guatemala relacionados a su Bicentenario de Independencia. Al finalizar las entregas, en agosto, este material puede usarse como un importante mural patrio y de colección. Haz click en la imagen para descargala.
    publicidad

    Después de la independencia 1821 - 1824

    Guatemala se declara independiente, pero esa emancipación no sería algo inmediato sino un camino largo que recorrer.

    Tras la firma de la independencia, de 1822 a 1823, las provincias de Guatemala, El Salvador y Nicaragua estuvieron unidas de un modo u otro al Primer Imperio Mexicano. Luego de la declaración de independencia surgió un interés político en promover la anexión a México, específicamente en alcanzar el objetivo fundamental de lo que se había citado en el Plan pacífico de independencia, es decir, contar con apoyo militar, que en ese entonces tenía México, para que el statu quo no fuera modificado.

    Los ayuntamientos de Quetzaltenango, Totonicapán, Sololá, León (Nicaragua) y Cartago (Costa Rica) también se inclinaron por la anexión, pero con objetivos totalmente opuestos a los que se buscaban desde la capital de Guatemala. De hecho, en estos lugares su objetivo era una liberación más comercial y ecuánime para todos y salirse del control que ejercían algunos comerciantes en las provincias.

    De esa forma, entre finales de 1821 y principios de 1822 inició un proceso de anexión al Imperio mexicano, lo cual, poco tiempo después, fracasó.

     Image

    La anexión a México, una opción

    “La independencia proclamada y jurada el 15 del corriente es solo para no depender del gobierno de la Península” – Gabino Gaínza.

    Por medio de las negociaciones realizadas entre Gabino Gaínza y Agustín de Iturbide, primer emperador del imperio mexicano se considera la anexión como una opción que prevalecería en beneficio regional, que apoyaría en consumar su independencia, respetar a las autoridades de cada región y una representación que tuviera peso político en el Congreso Mexicano.

    Gaínza insistiría a votar, prematuramente, por la unión con México dada la crisis prevaleciente en la región, acompañada de una copia de la carta de Iturbide en la que se señalaban los términos de la anexión.

    Para marzo de 1822, se ratificaría esta declaración y posteriormente, de manera precipitada como citan algunos historiadores, se da la forma y destino de la nueva organización política del territorio. Iturbide dispuso relevar del mando a Gabino Gaínza y poner a alguien mexicano al frente de las decisiones políticas en Guatemala, el hombre al cargo fue Vicente Filísola, que lo único que buscaba era cuidar los intereses del imperio.

    Sin embargo, durante el primer trimestre de 1823 el imperio mexicano colapsa por causas de corte político y una crisis económica que experimentó el territorio mexicano que hizo que Iturbide abandonara el cargo. Con esto, los líderes de la región centroamericana, ante una incertidumbre sobre su destino, cancelan esta anexión que da paso a una aventura incierta de consolidarse como una sola región.

    Para julio de ese mismo año, las provincias de Centro América se declararon “libres e independientes de la antigua España, de México y de cualquier otra potencia”. Intentarían, por bien común, formar una república federal que se llamaría Provincias Unidas de Centro América.

    Un panorama incierto, para una recién independencia

    Los historiadores señalan que para la época en que se estaban dando estos movimientos de emancipación, Centroamérica, como región, no era precisamente libre de perseguir su propia suerte y ante esta incertidumbre, podría nuevamente caer en los intereses de otros poderes europeos aún más interesados en la región.

     Image
    Plaza de Armas en 1885 con la Fuente Carlos III. Al fondo, Palacio de Gobierno, donde se firmó el acta de Independencia. (Foto: Cirma).

    Declaración de Independencia Absoluta de Centroamérica de 1823

    (A continuación, extractos de la que se considera el acta de declaración de Independencia de Centroamérica)

    -… la independencia del Gobierno Español ha sido y es necesaria en las circunstancias de aquella Nación y las de toda la América: que era y es justa en sí misma y esencialmente conforme a los derechos sagrados de la naturaleza: que la demandaba imperiosamente las luces del siglo, las necesidades del Nuevo Mundo y todos los más caros intereses de los pueblos que lo habitan.

    -… la incorporación de estas provincias al extinguido Imperio Mexicano, verificada solo de hecho en fines de 1821 y principios de 1822, fue una expresión violenta, arrancada por medios viciosos e ilegales.

    -Que la expresada agregación ha sido y es en contra de los intereses y de los derechos sagrados de los pueblos, nuestros comitentes: que es opuesta a su voluntad; y que un concurso de circunstancias tan poderosas e irresistibles exigen que las provincias del antiguo Reino de Guatemala se constituyan por sí mismas y con separación del Estado Mexicano.

    Un nuevo camino

    Durante 19 meses, en 1923 a 1825, la Asamblea Nacional Constituyente realizó una amplia labor legislativa y tomó forma la República de Centro América. En ese período se llevó a cabo una gran contienda ideológica, jurídica y política sobre el sistema de gobierno. De esto salieron dos propuestas para los nuevos procesos políticos en la región: un sistema federal o uno unitario. Gracias a una alianza compuesta por algunos conservadores de la región, junto con diputados de la provincia de El Salvador y Costa Rica, triunfó el federalismo.

    Oscar Guillermo Peláez Almengor, en su libro Historia de Guatemala, relata que en la Constitución de 1824 se reconocieron las garantías individuales, la libertad de pensamiento, palabra, escritura e imprenta. También, todos los ciudadanos fueron reconocidos como iguales ante la ley, además, se estableció una contribución igualitaria, se extinguieron todos los títulos nobiliarios y se abolió la esclavitud.

    Se dividió a la nueva república en cinco estados: Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica. Estaba representada por un gobierno popular representativo con un Congreso General, compuesto por diputados electos por el pueblo para dictar leyes, que conformaba el organismo legislativo. Un Senado, compuesto por senadores cuya función era la sanción de la ley, formando parte también del organismo legislativo. El Ejecutivo estaba compuesto por el Presidente y Vice-Presidente, popularmente electos. Asimismo, se integraba una Corte Suprema de Justicia, que conformaba el Organismo Judicial. Este era el gobierno federal que estaba en una jerarquía mayor que el gobierno de los diferentes estados.

    Pero no todo fue como se esperaba, La situación explotó con la puesta en vigor de la Constitución Federal, los diferentes estados que al principio decidieron tomar las cosas por cuenta propia, limitar al gobierno federal y actuar de acuerdo a los intereses locales. Esto daría paso a varias pujas políticas que llevarían por varios años hasta romper con el acuerdo y posteriormente a ser repúblicas independientes en Centro América.

     Image
    Gerente de Comercial: Fröken Donis de Castillo / Redacción: Luis Molina / Diseño e Infografía: Daniel Lux Sandoval / Corrección: Mario Molina / Diseño Web Irasema Méndez. TELÉFONO: 502 2427-2300, EXTENSIONES 2332 Y 2333. SUSCRIPCIONES: 2427-2323.
    OFICINAS: 1ª. Avenida, La Brigada, 13-30 Colonia San Ignacio, zona 7 de Mixco, Parque Industrial de San Ignacio (Mixco). Bodegas No. 1-118 y 1-118A (Bodegas elPeriódico)
    TELÉFONO: 2427-2300, EXTENCIONES: 2332 y 2333. SUSCRIPCIONES: 2427-2323.